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lunes, 13 de abril de 2026

DIARIO DE LO COTIDIANO



Nos encantaría tener una cotidianeidad como la reflejada en Diario de lo cotidiano; 37 composiciones que rezuman bondad, verdad, preocupación por la otra persona. Generalmente, es la amada la que ocupa la atención del poeta. Estos versos son comparables, sin duda, a algunos de los más bellos del 27. Creo que Guzmán Villardón Preciado está influido por una de las generaciones que mejores poemas nos regaló. Y digo esto porque no solo de amor vive nuestro poeta; también de desamor y, sobre todo, como en el 27, de conciencia social. La poesía de Villardón se humaniza en cada verso y denuncia las injusticias, la represión y la violencia.

Violencia en general o el rechazo específico, de la violencia de género, proclamado en Carta urgente para una mujer asesinada. El título ya nos destroza por la paradoja que representa. Es urgente, pero ya no irá dirigida a ella, pues no está. Es urgente para el resto, para todos los que vivimos de espaldas a esa “fatiga” que sufren algunas mujeres


¡Maldita sea!

¡Malditas sean todas las muertes injustas!

¡Malditos sean todos los asesinos!

El primero de estos versos representa el disgusto que siente el poeta por lo que avisó al comienzo del poema “Te mataron”. Este disgusto, referido a una persona concreta, que marca el pronombre, se expande, como el verso anafórico siguiente, a cualquier atropello; disgusto, no por la muerte en general sino específicamente, la injusta. En el siguiente verso, su denuncia se expande a los responsables de cualquier maltrato. No hay asesinos de una u otra clase. Lo son. El sustantivo categórico lo afirma.

Guzmán recuerda qué se consigue con estas muertes «Te arrebataron tus sueños / Y con ellos se fueron los míos». No solo se corta la vida de una mujer, también la posibilidad de vivir en una sociedad más justa.

En Diario de lo cotidiano encontramos, además, la acusación referida a la violencia desmedida y horrenda. En La tierra se resquebraja denuncia sobre el papel y nuestras conciencias el genocidio de Gaza; pero puede referirse a cualquier guerra, hoy tan habituales. El poeta pone su esperanza en los que consiguen salvarse, planea un futuro mejor para ese pueblo devastado «por tanta bomba asesina de inocentes». De nuevo la segunda persona, ahora para alertarnos del individuo; no hemos de pensar en que ha habido un montón de muertes anónimas; es un conjunto formado por un tú, más otro tú… «Vuela tú» «tu alma en polvo renace de sus propias cenizas» «Vuela y no descanses». Las ganas de libertad para estos pueblos oprimidos están en la anáfora “Vuela”. Guzmán desea que estos lacerados sean capaces de sobreponerse a quienes asesinan, de pasar por encima de «sus míseras vidas». Ahora sí, el epíteto explica con toda intención lo que son.

El dolor de los inmigrantes, también ocupa nuestro día a día. Villardón Preciado exclama la impotencia del inmigrante cuando se juega la vida sin que pongamos remedio efectivo. La intensidad emocional queda expresada en la mezcla de versos de arte mayor y menor con diferentes medidas. La polimetría de «Vidas enredadas en el alambre de la injusticia» permite al autor ajustar su sentimiento al ritmo del poema. Comienza describiendo destellos de lo que ve:


Retazos de vida

jirones de piel

para ir explicando lo que significan esos conceptos, «esperanzas rotas en añicos imposibles de pegar».

La forma del poema mantiene una gran musicalidad; con el contraste versal, al mismo tiempo las sensaciones del autor enmarcan la desesperanza e indefensión que, en primera persona, se dirigen los afectados a sí mismos, mientras nos acusan de abandono

¡Qué honda pena es acabar así!

Casi el resto del poemario es de amor, en la vida, en la muerte y tras ella. Amor como el sentimiento esperanzador del que se alimenta «Quiero que mis manos hambrientas / te busquen cada noche». Las personificaciones no solo ocupan el cuerpo, también el espíritu cobra importancia en el amor y el deseo. El ánimo se materializa de forma metafórica y comparativa hasta que estamos seguros de qué quiere transmitir, «tus sentimientos / clavados a fuego / como llamas encendidas».

Los pájaros se encargan de ser símbolos del alma clásica con los que quiere conectar la sustancia de sus cuerpos a la espiritualidad inmortal «...pájaros de papel! / ¡que alcen el vuelo tan alto». Pájaros como metáfora del amor que siente; un amor que viene pero también «se alejan de mi ventana / alzan el vuelo sin reparo alguno»; un amor que intenta eliminar la tristeza, algo impostada, de ella, «van a buscarte / […] / donde brotan tus lágrimas azules»; un amor que triunfa al final, «Hoy / los pájaros / han vuelto / me han traído la luz».

Ella es el fin principal del poeta, los pronombres no dejan lugar a dudas. En “Tú” la amada es su forma de vida, la verdad, la alegría, el comienzo tras la caída, la confianza, Guzmán, como Salinas, busca la esencia del amor y la encuentra más allá de la poesía, en la propia amada, alguien que representa la sensualidad y la sustancia espiritual


Vaciar tu pelo de besos / para llenarlo de caricias infinitas / de cálidos abrazos / de eternas madrugadas / […] / era llegar / hasta donde la poesía todavía no ha llegado

La riqueza de metáforas, anáforas, epíforas, paralelismos, conexiones imposibles, hipérboles y paranomasias consiguen una profunda acumulación de sentimientos, en los que explora el dolor por la ausencia de la amada, la idealización del amor y el anhelo del gozo.

Guzmán es un trovador enamorado. Enamorado de la vida, enamorado de la paz, enamorado de la justicia, enamorado de la igualdad, enamorado de la magia del amor.


Quiero llenar de besos

el espacio que hay entre mi cuerpo y el tuyo

jueves, 4 de abril de 2024

VERSOS DE HIEL



Tengo en mis manos un libro de poemas que no termino porque una vez leído el último, y dispuesta a analizarlo, recuerdo unos versos, o un título y lo retomo; esto me lleva a otro y luego a otro, así que aquí estoy, leyendo, releyendo y extrayendo sentimientos que me son tan afines.

Mi hermana me pasó el libro, que a ella le dedicó la autora, una amiga, y yo no sé si se lo voy a devolver porque dudo que pueda decir en algún momento que lo he terminado. De todas maneras, gracias, Toñi, por acordarte de mí y gracias, Nuria Sánchez Nicolás, por dejar en tus versos la ira contenida, o no, por las injusticias que esta sociedad no se cansa de cometer.

El lenguaje de Versos de hiel es directo, los temas son variados aunque mantienen un hilo conductor. En cualquier caso la poeta deja al descubierto las emociones que desgarran su corazón para que el vigor desprendido llegue a todas las almas o a aquellos que tienen alma, porque Versos de hiel supone la búsqueda de lo esencialmente humano.

Para encontrarlo ahonda en la memoria; es a través del recuerdo donde quiere ver el futuro. Este presente no le gusta. Un presente que posterga la paz y la justicia para los débiles. Un presente que se olvida de formular una crítica a esta realidad que nos rodea. De estos versos tan amargos se desprende el reproche a nuestra sociedad superficial, consumista, egoísta, deshumanizada.

Nuria Sánchez busca la soledad mientras reflexiona sobre el caos que, el pretendido orden del primer mundo, envuelve al primer mundo. Surge entonces una tensión que sobrepasa su estado emocional y aviva la conciencia del lector.

Sin embargo, el compromiso moral de la autora no anula la estética de los poemas. Las personificaciones permitan éticas abstracciones para que puedan llegar a todo tipo de lector, aunque exijan una lectura activa:


Rebajas del ideario humano con bulímicos pensamientos

[…]

acallando hambrientas masas con frágil destino

(Sociedad y colapso)

La poeta nos obliga a centrar la atención en la existencia que presiona hasta dejar desamparados, a los más débiles, que ven, impotentes, cómo quedan en la soledad y en la muerte. No siempre usa metáforas; los sentimientos más indignados traen imágenes reales, acusadoras con el objetivo de remover conciencias, que ningún malentendido esconda lo que quiere denunciar «Porque malditas son las bombas que matan sin justificación» (Gaza).

Aunque la poesía, en general, sigue siendo minoritaria parece que se encuentra en un momento de plenitud. Probablemente por tantos sucesos, inconcebibles por opresivos, que marcan nuestra actualidad. La voz de Nuria Sánchez entra en este presente con estéticas de una de las épocas más combativas; su palabra contiene rasgos de la poesía social, comprometida con los frágiles; por eso, hoy, la mujer es tema importante en sus páginas.

Asimismo Versos de hiel se hace eco de la poesía de la experiencia, lejos de cualquier acartonamiento; incluso permite alusiones explícitas al lector que hacen referencia a conflictos actuales: «Es solo un lamento sirio que afronta el mañana / y el desgarrador silencio de oscuras miradas» (Lamento sirio).

Estas menciones llegan a apoderarse de la segunda persona para citar de forma individual a las víctimas de cualquier conflicto o maltrato. Da lo mismo. En cualquier caso los agredidos quedan destrozados física, psicológicamente o condenados al olvido social.

Otras veces, las alusiones son menos explícitas porque lo engloban todo, integran nuestro presente; es el día a día de cualquier sociedad. Afecta, como siempre, a los más desprotegidos: a los considerados inferiores por los seres humanos del llamado primer mundo y a la mujer, aún hoy contemplada como inferior al hombre, por lo que, en las “sociedades avanzadas” el maltrato se estabiliza.

Sánchez Nicolás lo denuncia todo, a los maltratadores y a la sociedad que los permite. Denuncia la ira y el desprecio del maltratador. Denuncia las palizas del torturador y las torturas del verdugo. Y, tras cada situación, como si de un estribillo se tratase, denuncia nuestro silencio


Todos callan

nadie habla

para que seamos conscientes de cómo actuar; así, con un quiasmo significativo alerta de que podemos cambiar el final.


Ahora todos hablan

y ella calla

D.E.P.

(Miradas de complicidad)

Versos de hiel se va alejando del yo poético para adentrarse en la reflexión, y poder manifestar preocupaciones políticas, sociales o existenciales: «Desde el Primer Mundo lanzamos desperdicios y en el hogar de la pobreza observan atónitos la acción del hombre y tanta (des)vergüenza» (Planeta B).

Pero no por esto abandona la armonía en el plano de la expresión; en ocasiones, el contenido, profundo, queda enmarcado entre la primera y la última estrofas. Es lo que encontramos en Ecos del pasado, donde nos recuerda que la opresión de la mujer trae endiosamiento del hombre y cosificación de la oprimida


Saturada de verbos imperativos

[…]

de tacones en Occidente y pies vendados en Oriente

Un recuerdo que la poeta quiere circunscrito a la esperanza del presente. Siempre. En el inicio:


Ella camina con paso firme

decidida… Sin miedo

Y al final de nuestra andadura


Ella camina con paso firme

decidida…

Sin miedo.

La voz de Nuria Sánchez se suma así a la de quienes han querido ver una posibilidad de reconciliación entre los hombres y el mundo.

Si en la Generación del 27 muchos versos, como los de Gabriel Celaya, incentivaban a la lucha por la igualdad a través de la palabra


Tal es mi poesía…

[…]

Tal es, arma cargada de futuro expansivo

con que te apunto al pecho

en la actualidad, los versos de nuestra autora nos impulsan a denunciar mediante la voz: «Puede que consiga empuñar un arma y disparar versos» (Puede que…)

Asimismo, al igual que en el cuento de Meritxell Martí, Sunakay, se denuncia la sociedad apocalíptica a la que nos acercamos, el punto sin retorno en el que el planeta está siendo destruido por el afán de poder, en Versos de hiel, Nuria insiste en la catástrofe y en quiénes serán los más afectados,


porque para los de abajo no hay planeta B

y si lo hay

la B será de BASURA

La poeta está dispuesta a no silenciar lo vergonzoso con similicadencias


Sociedad y colapso…

tan solo SUCIEDAD

con ironías

                   Querido amor… taciturno compañero

con sarcasmos


Pasen y vean

disfruten del atroz espectáculo

Satisfagan su odio a lo desconocido…

con aliteraciones que aumentan el dolor


Queja: quebranto, querella y quimera

con polisíndeton que agranda la inutilidad del consumismo


precios y saldos y liquidaciones

y a lo lejos… un pasillo desierto

con experimentación tipográfica que explora nuevas esperanzas

                   subiendo escaleras

  a

   j

  a

  n

  d                           c

peldaños, abriendo puertas

                                                   m
                                                    i
                                                   n
                                                   a
                                                   n

   soñando

Una esperanza que, a pesar de todo, no pierde y que la hallaremos en la sencillez de la inocencia. El poema final, Caleidoscopio, representa la metáfora del ser humano que siente nostalgia de la niñez. En ella renacerá humanizado, «en un ritmo acompasado con triangulares destellos».                                                 

martes, 26 de diciembre de 2023

EL CORAZÓN DEL PIRATA

En esta ocasión ha llegado a mis manos una joya poética cuyo título sugiere una vuelta de tuerca a esos héroes que nos han acompañado desde pequeños, y ojalá lo sigan haciendo con las generaciones venideras. David Morales, más que un amigo, me ha regalado El corazón del Pirata, libro que encierra el ánimo y los sentimientos de aquel pirata al que Espronceda solo le permitió en su día valor y libertad. El de Antonio Bosch Conde busca la libertad encadenado a su amada, entregándose sumiso, tranquilo o apasionado, según el momento por el que pasa la relación.

El corazón del Pirata, no cabe duda, es un homenaje a nuestro poeta romántico, pero su Canción no es tan dura, no reclama tesoros «ni le importan las victorias». Su canto es sugerente, tanto que parece escrito para que cada lector lo interprete según sus sentimientos.

La obra de Antonio Bosch es abierta, por lo que va dirigida a un lector activo capaz de construir la significación del poema-discurso llenando los vacíos que, supuestamente, ha dejado el poeta; sin embargo, no falta nada; un torrente de sensaciones nos espera al leer este libro, permitiéndonos asumir la tarea de creadores de nuestra propia significación, consecuencia de las infinitas posibilidades ofrecidas por el poeta


Será la libertad de la lectura

la que haga las funciones de maestro

Además de los poemas, en los que predomina el verso libre y la prosa poética, que conforman El corazón del Pirata, encontramos otros apartados como Si breve…, Sonetos y Clásicos desvirgados.

Las composiciones que forman el primer apartado y que dan título al libro se presentan a veces como un cuento. Inmediatamente, en ese principio, intuimos el desarrollo y el final, «Era un día después de una noche de infarto, ella era rebelde y obstinada, tanto, que llegué a amarla por un momento». La inmediatez del momento evoca la separación en un futuro, pero a veces el amor está compuesto de momentos inmediatos en los que «caiga rendido sin voluntad de escaparme».

Lo novedoso de El corazón del Pirata es que la poesía se iguala al cuento y ambos a la magia del arte y del sueño porque «A veces, algunas veces, me cansa la realidad…».

A veces da la impresión de que la experimentación formal es escasa; sin embargo el mero hecho de disponer las palabras en un orden determinado, consigue que el mismo término no signifique lo mismo si constituye el sujeto o el complemento de la acción «Los arañazos se convierten en arañazos». El verso adquiere diferentes connotaciones a las sustentadas hasta ese momento «pero ya no eres tú», implicaciones en donde la escritura prosística permite personificar sus sentimientos, «que he apuntado a mi corazón a un curso de rehabilitación». El hermetismo significativo de algunas metáforas se entrega, con diferentes matices, al proceso de desambiguación, llegando incluso a conseguir que el verso signifique lo contrario de lo que acaba de exponer «…iba a decirte / tantas y tantas cosas».

El poeta usa las metáforas para definir la poesía e igualarla a la amada, «esculpir con letras / esas curvas que me vuelven loco». La importancia de la palabra es semejante a la de su amada y así lo manifiesta con la rima utilizada para definir qué son para él los libros:


«lo que / alimentaba»

«esta emboscada»

«la cultura / prolongada»

«margarita / deshojada»

«tu mirada»

Valiéndose de sinestesias une, en un beso, la realidad y la imaginación; son las sensaciones que le aporta.

Para describir a la mujer que desea usa una enumeración de lo que supone la relación con ella, destacando, entre todas las actividades, las anafóricas de rima consonante


besos en el coche

besos en la noche

besos con derroche

Con la rima interna y la similicadencia expone lo que es el amor. Los juegos polisémicos son importantes porque pueden expresar tanto una ruptura como la belleza absoluta


Mis besos serán los versos, / que acaricien a tus verbos

El corazón del Pirata está escrito en primera persona, aunque a veces la abandona por la tercera, para ser testigo o por la segunda, en diálogos con la amada. Incluso los versos impersonales se transforman, en la universalidad del sentimiento amoroso, con similicadencias, términos homófonos, anáforas, repeticiones, paralelismos o explicaciones que marcan los diferentes tipos de amor y que no son ni de él, ni de nadie en particular, pero todos podemos identificarnos con alguno: «Hay amores sinceros y hay amores con celo». Y no cabe duda de que todos hemos visto el mar, libre y acogedor, en los ojos amorosos de nuestra abuela 

    solo las gotas del mar

    enamoradas de los ojos

    más bonitos

    que nunca conocieron

No hay duda, Antonio Bosch escribe para que veamos nuestros propios sentimientos reflejados en su poesía.

En el apartado Si breve… la experimentación formal se multiplica; desde la prosa poética hasta los micropoemas son adecuados para exponer los sinsabores de una relación donde une lo concreto y lo abstracto, y los dos miembros de la pareja en una unidad, la suya:


    No nos ponemos de acuerdo

    Yo tratando de vivir en tu cuerpo

    y tú que no sales de mi cabeza

Hay poemas que, a modo de anuncios publicitarios, juegan con el tamaño, el grosor y el color de las palabras para expresar un sentimiento tan universal que nos parece inconcebible no haberlo dicho nosotros mismos, pues así lo hemos sentido. En otras ocasiones, el autor juega con la relación significante-significado, acomodando la escritura para que refleje sus propias apreciaciones. Es una poesía altamente visual en la que las emociones personales se transforman en aforismos universales


ycorazonesquelatenjuntos

pero a distinto compás

Hay poemas que parecen dirigidos a la amada del poeta, pero el significante tiene tanta autonomía que podemos ofrecer su significado a aquellos a quienes nosotros como lectores creamos adecuados:


Una madre «Llevo tu nombre tatuado en mi pecho
                   …por la parte de dentro»

Un hijo        «Tengo tantos metros de piel para ti

                   que me caben millones de heridas»

U otro ser querido.

La forma clásica de la estructura de los Sonetos le sirve a Antonio Bosch para tratar cualquier tema: Moderno: «y no sé si mandarte otros watsApp»; figurado «Pretendo que rimemos por completo»; universal «Insisto en ver tu cuerpo sin cadenas»; familiar «Quisiera hacer con mi hija este soneto»; amoroso o de desamor. Pero siempre en claro homenaje a la poesía renacentista.

Asimismo Clásicos desvirgados rezuma el reconocimiento a poetas de todos los tiempos, pero el autor, haciendo gala del humor y la ironía, mantiene una actitud crítica hacia el endiosamiento que lectores de otras épocas ofrecieron a sus escritores. Bosch echa una mirada socarrona a algunos y admirada a otros


Escuché que la vida es sueño

pero al despertar la verdad

encuentro a las gentes con dueño

luchando por su libertad

Gracias, Antonio Bosch por este reconocimiento a la escritura en general y a la poesía en particular.

Gracias, David, por regalarme este tesoro.

miércoles, 30 de agosto de 2023

BREVE ENSAYO SOBRE EL EXTERMINIO DE LAS FLORES

No se puede decir tanto en tan poco espacio y Björn Blanca van Goch lo hace. Breve ensayo sobre el exterminio de las flores es un canto a todos aquellos que han soportado los embates de la maldad humana, especialmente el pueblo judío. Un homenaje a los más débiles que por diversas circunstancias han sufrido, individualmente y como pueblo, acciones intensamente dañinas repetidas en el tiempo; repetidas porque quienes las infligían los consideraban prescindibles.

Hay que leer este poemario para ponernos en el lugar del agredido: no hay nadie irrelevante, nadie es accesorio; hasta la flor más débil, más pequeña, cumple su función y es bella. Todas lo son. Y, lo más importante: no son destructibles porque siempre nacerán otras.

Para entender esto hemos de hacer lo que el autor: mirar en nuestro interior, ahí donde residen los miedos, las frustraciones; enfrentarnos a ellos, asimilarlos hasta entender que no tienen sentido. Solo así podremos dejar de justificar aquellas acciones que atentan contra el otro y, por tanto, contra la propia sociedad en la que vivimos.

Breve ensayo sobre el exterminio de las flores está dividido en cuatro partes: Arbeit macht Frei, Vegetabilia, Líquidos y liquidaciones y Locus amoenus. En la primera parte Björn iguala el hombre a la naturaleza, los campos de exterminio son campos de flores y cada una de ellas un hombre judío. A pesar de ser arrastradas cuando ya no tienen vida, las flores, el pueblo judío, siguen luchando para permanecer «plantados en la tierra» (Tempestad).

El poeta consigue crear cierta tensión cuando descubre los sentimientos que despertaron esos campos, donde el trabajo no iba a ser una liberación para los hombres allí apresados. Para vergüenza de la humanidad, Blanca van Goch nos recuerda las matanzas a sangre fría con versos anafóricos que inciden en el odio sufrido, la angustia, el dolor, la tristeza, la tortura. Algo que podría haber sido evitado con la conexión necesaria para percibir los sentimientos del agredido


Siempre habría sido posible

sentir la primavera

(פרילינג)

Vegetabilia dota al pueblo judío de una cualidad natural: que tiene la posibilidad de crecer. Como cualquier vegetal que, además, a pesar de ser marcado como infame con el estigma de la tortura, posee el estigma de las flores «un símbolo de vida».

El pueblo judío, aun martirizado, permanece embellecido y poetizado, en los versos libres de Björn, con el refuerzo de la derivación:


Flores

con el alma

a flor de piel

(Saberes)

Como algo sagrado, estos tres versos conforman uno solo. En este verso, roto, las flores forman parte del ser humano; el alma permanece encerrada en la materia para ser junto a ella un mismo cuerpo; constituye la esencia, el centro del ser donde la muerte, como concepto, desaparece y solo queda la noción de morir, cuando el cuerpo trasciende lo material para que sea el alma la que perviva «…más allá / de la última frontera» (Riego).

En realidad, tanta barbarie no puede ser aceptada sino desde lo más íntimo, desde lo espiritual; sólo la palabra es capaz de cambiar esa crueldad. Y el poeta es un maestro de la palabra, por eso suprime las que no quiere, en Paisaje bucólico, hasta conformar otra verdad


Respirar aquel aire de las cámaras

 

era suficiente para elevar el alma

Formalmente, el verso elidido (arriba) sugiere en la mente del lector lo contrario de lo expresado en el último: el alma se eleva cuando ha quedado aplastado el cuerpo inocente.

Los cuerpos más inocentes permiten que sus almas sencillas florezcan con más energía, por eso los niños de Reino vegetal son declarados «…los reyes / de aquella monarquía».

El pueblo judío toma la fuerza que aporta la aliteración de la vibrante múltiple para apoderarse de raíces que lo dejan bajo tierra, mientras nos descubre una imagen renacentista de sí mismo como árbol enraizado al cielo que aspira a la eternidad; el cuerpo muerto no importa, porque si ha sido bello y luminoso será eterno


Las flores —sin colores—

brillan como las estrellas

(Sin color)

Esas flores, cada una diferente a la otra, consideradas como ramo para cometer uno de los peores genocidios, quedarán secas y esparcidas por la tierra, por eso la palabra de Blanca van Goch pasa del verso libre a la prosa cuando no encuentra belleza en el hecho ocurrido, hasta que, de nuevo, el pueblo judío resurge con cierto lirismo afligido, con el que nuestro ánimo se hunde


Es imposible… imposible cargar

con el peso de la tristeza de ese ramo

(Taxonomía Linneana)

Hay tristeza en los poemas, pero las imágenes sugestivas y las metáforas sinestésicas viven en los versos para convertir los rostros de ese pueblo lacerado en símbolo de pureza y amor


un poema sobre alambradas

que son rosales

llenos de rosas

(Espinas y espinos)

¿Puede un mismo elemento ser fuente de vida y destrucción? En Líquidos y liquidaciones la pluma de Björn se desliza implacable para dibujar palabras; a veces basta repetir un verso suprimiendo las comas para que el significado se ajuste a la libertad que anuncia la forma; otras, el apoyo de la rima iguala la vida a la poesía, el agua al renacer tras la destrucción, más evidente, si cabe, al ver el último verso quebrado: «lirismo-bautismo», «transparente-fuente»,


en esos campos fuiste solo

 

 

 

abismo

(Agua)

Los poemas tienen finales impactantes que en ocasiones resumen, con pareados anafóricos, el contraste implacable de los antónimos, unidos para conformar un todo «Obra viva y obra muerta» (Línea de flotación).

Otras veces, los versos van desapareciendo, con ayuda de síncopas «sufri  ento», omisiones completas o apócopes, «quebr  », para poner de manifiesto cómo fueron siendo vaciados los seres humanos.

En Cortar de raíz nuestro poeta malagueño-holandés expone la denuncia más efectiva de ese genocidio al sacralizar su recuerdo mediante un anatema de carácter científico


otra cosa es

que te gaseen en masa

con pesticida Zyklon B

(Cortar de raíz)

Un genocidio que supuso tronchar millones de vidas antes de completarse, por eso Björn en La siega corta el soneto por la mitad y deja solo las dos primeras estrofas. El poema es el propio pueblo judío, cercenado.

En Locus amoenus, la muerte de los judíos queda inmortalizada con la sustantivación de una forma no personal. El paso del tiempo, tan usual en la poesía del siglo XVII, y el desengaño metafísico de Quevedo reviven en nuestra memoria cuando leemos


Nací.

Mi muerte es gerundio

desde entonces.

Pero el pesimismo barroco queda relegado cuando Blanca van Goch se muestra vengativo en Hoja por hoja con aquellas palabras que le quitan el sueño, mientras él aspira a la quietud en Florecer.

Sin embargo, todos agradecemos que no deje de escribir, porque leyendo a Björn pensamos mejor, reflexionamos mejor e intentamos ser mejores personas.