Muchísimas gracias a Masa Crítica de
Babelio por su nuevo obsequio. En este caso se trata de poesía y, estoy
totalmente agradecida por haber conocido a una autora venezolana. La poesía de Laura Cracco se mete muy dentro porque
es totalmente sensitiva, en la que la memoria es fundamental; nos acompaña y
nos transforma.
De baile y de sombra
está dividido en dos partes: Y la luz se
hizo en el Safari Club y La
muerte viaja en las palabras. La primera parte son poemas relacionados
con la discoteca Safari, donde se dan cita, al acabar el día, personas que
reviven con las drogas y el alcohol. O mueren. Casi todas viven allí malas
experiencias pero no pueden abandonar el club.
Un día tras otro se lamentan por la
falta de libertad para actuar, pero siguen estando oprimidos mientras esperan
una redención
pájaros sin vuelo,
cueros de tigre, cebras rellenas de estopa
Son jóvenes y lo
ignoran,
la juventud es un
cigarrillo que se quema
sin pena ni gloria
[…]
Al fondo, música
rock y cajas registradoras
La segunda parte refiere una época en
la que también, de forma más generalizada, nos sentíamos oprimidos; nos faltaba
libertad, vivíamos malas experiencias pero tampoco podíamos abandonar ese encierro,
físico o psicológico. Anhelábamos liberarnos.
Las situaciones externas son muy
diferentes. El contexto donde habitan los diferentes yoes es distinto, uno está
marcado por las drogas y otro por el Covid; sin embargo en ambos casos salen a
la luz vivencias íntimas que conectan el yo con lo sagrado.
Hay un yo en la poesía de Laura Cracco
que se siente derrotado y abandonado por su dios, cualquiera que sea el que
existe, porque lo único que lo abraza es la opresión, tanto, que no deja
salidas para escapar
Los héroes no
sobreviven al final de la jornada:
[…]
pulmones infectados
de agua maldita
[…]
Al atardecer ojos
azules despuntan en la bóveda gris:
¿serán
los ojos de algún santo que de tanto ser hombre
se
hizo Dios?
Cuando de un ser humano solo quedan
despojos deja de ser humano para quienes lo rodean y, sin embargo, sigue teniendo
sentimientos, sigue necesitando apoyo y comprensión «La concha de Venus se convirtió en cenicero»; De baile y de sombra es la búsqueda del amor que llevan a cabo esos
que son considerados piltrafas y no lo consiguen «¿Está hecho dios a nuestra imagen y semejanza?».
Los poemas de Safari Club suponen un
puente entre el yo poético y lo que lo rodea, por eso “relatan” la vida de
Erika le clava
jeringas a la luna,
Glenda y Rose
fueron a darse unos pases
Laura está hasta el
culo de marihuana
el Pelón no es el
mismo desde el accidente
Jóvenes que tienen necesidad de un
compromiso moral; lógicamente no consiguen llevarlo a cabo; de ahí que el yo
poético se comprometa con el lenguaje. El mundo es un espejo y al mirarlo nos
devuelve imágenes estremecedoras pero necesarias para despertar conciencias y
consciencias.
Son jóvenes que buscan la salvación moral a través del miedo. Laura Cracco encuentra una posible salvación social en poemas que son prosa, mediante los que reflexiona sobre la individualidad de aquellos que experimentan, a pesar de la muchedumbre, una profunda soledad en la vida y en la muerte.
Las figuras retóricas están
encaminadas a producir un choque emocional en el lector; primero nos asombramos
con las paradojas, hipérboles, metáforas surrealistas… y luego quedamos
sobrecogidos al darnos cuenta de que la fragilidad humana es inexplicable. A
veces solo podemos ser testigos de esa fragilidad «Entre los huesos encontré una flor azul que me habló». Solo
podemos darnos cuenta de que el mundo de la droga está compuesto de gente
herida, pero son personas, tal como refuerzan las epanadiplosis, «Humanos demasiado humanos», son
personas a punto de perderlo todo, ya no les quedan opciones; las hipérboles e
imágenes imposibles aportan su nivel de insuficiencia «montañas que paren ratones / rascacielos de justificaciones».
Son personas que se han visto
apresadas por lógicas que no lo son para ellas, de ahí que vean como solución
desaparecer. El yo poético incide en los oxímoros para exponer su realidad «la bendición del salto», «el mundo rebosa de monstruosos tentáculos
de amor».
No hay salida para los alcohólicos,
drogadictos, porque han caído en un nivel que solo recoge trozos de ser humano;
las metáforas degradantes lo confirman, haciendo de la poesía de Laura Cracco
una poética del realismo sucio «las
viejas ríen, las carcajadas brotan de los túneles de carne / profundas y
desdentadas».
Son personas que se encuentran con
experiencias repetidas una y otra vez sin una salida en esa rueda, en la que
las anadiplosis, epanadiplosis, derivación y epifora se encargan de agobiar
hasta el límite
…pensar,
pensar sobre lo
pensado
que es a su vez
destruir lo ya pensado
La muerte los va quitando poco a poco «Ahora que ni Ezequiel ni Erika están».
No hay redención para ellos. Los poemas se van encadenando para contarnos la
historia inevitable de esos jóvenes «Alguien
que ya estaba muerto fue asesinado». Jóvenes que van formando una cadena
con descendientes quebradizos, nacidos de la nada, sin proyectos «nací por una estafa / el desliz de una
píldora que no se tomó».
La formación de sustantivos mediante
la unión de adjetivos indica la esencia de estos seres y su fin «Ciegoviejosindestino, no existe mañana».
Aunque aún renace la esperanza «Janis es
distinta».
Poemas desoladores que nos golpean con
lo más frágil.
La segunda parte, La muerte viaja en las palabras, representa otra situación
de opresión, de falta de libertad, de muerte: El Covid. Mediante oxímoros la
poética se ve fortalecida mientras desafía la lógica racional con una
expresividad que capta inmediatamente nuestra atención y nos hace reflexionar y
revivir las consecuencias de la epidemia: soledad «dos metros infinitos nos alejan»; paro «SE VENDE, SE ALQUILA»; necesidad «cualquiera puede matar al mensajero»; tranquilidad solo al dormir «y la mente se desembaraza de pensamientos»;
acrecentamiento de situaciones xenófobas «fue
mucha la sangre»; efectos nocivos de las redes sociales «desde que un dios fue desollado»;
culpa, rencor, tristeza, impotencia… Para esto Cracco adopta ejemplos de la
Grecia clásica en donde algunas situaciones vividas por Ulises, Áyax, Aquiles,
Héctor, Edipo tienen algo que ver con las experimentadas durante la pandemia.
Algo que, después de tantos siglos, avergüenza al hombre porque continúa el
abandono al hombre
los niños se revuelcan en la tibieza del frío



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