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lunes, 8 de diciembre de 2014

TE ESPERO DENTRO

Se me ocurre, después de leer este libro, que sólo dentro de nosotros está el mundo; la vida humana es un fracaso, abierto quizás a una otredad trascendente a la que únicamente podremos llegar si nos miramos y nos escuchamos a nosotros mismos.

Éste puede ser el tema, algo existencialista, que actúa como hilo conductor de los once cuentos que componen Te espero dentro. Los personajes han tocado fondo por diversas razones y, en su mayoría, emergen de la nada para dirigirse a ella de forma que el punto de partida y el de llegada configuran un círculo perfecto, una unidad que percibo, tras la lectura, demoledora.

En la reseña de la contraportada se destaca el humor que aparece en los cuentos; no lo he encontrado, ni una sola vez he sonreído, y suelo hacerlo con facilidad en la lectura. Puede que sea yo, que esté pasando por un momento de “frágil intensidad”. Puede que sea uno de esos momentos muelle que no llevan a ningún sitio. Incluso creo que yo misma podría ser la protagonista del cuento número 12 de esta serie. Puede que lo escriba… aunque mi estilo nunca será tan impecable y limpio como el de Zarraluki. La lectura ágil ha influido, por supuesto, en las sensaciones que me han ido asaltando pues he sufrido con todos ellos como si formara parte de la historia.

Si el tema general es el fracaso del ser humano, se va particularizando en cada cuento.

Con los ojos cerrados destaca que una niña enseña a su padre a hacerse el dormido para escapar de las situaciones sin salida, sin embargo creo que permanece latente la insatisfacción con uno mismo y la falta de coraje para encarar aquello que no funciona, de ahí que se vea normal el antitético establecimiento de una familia en la que padres y padrastros, en armonía, caminan al son de los hijos.

En espera del milagro representa la postura cobarde del ser humano cuando la opresión es demasiado fuerte, por eso Sonia, que supone un milagro para los que atraviesan situaciones límite, vive en una vorágine interior que no la deja escucharse tranquilamente para poder actuar en consecuencia. Miente para que otros tomen decisiones por ella sin darse cuenta de que se miente a sí misma para no tener que soportarse.

La historia en un rincón es triste; de una tristeza absoluta. No podemos escapar del destino; es un círculo en el que todo vuelve, el eterno retorno noventayochista que oprime al recordarnos quiénes somos y de dónde venimos… Y si esto no lo podemos olvidar ¿dónde podremos ir?

Yo sé que están buscando a un loco está ambientado en un pueblo, pero igualmente el espacio pudiera haber sido otro porque lo importante es tomar conciencia de la monotonía; todos los días pasan sin sorpresas. Siempre es lo mismo. Todo se repite, por eso dos gemelos, diferentes en el carácter, en el sexo y en el físico, llegan a comportarse de la misma manera, quedando atrapados no sólo en un pueblo tedioso, sino en una familia oscura y en lo que, probablemente, más odiarán de ellos mismos.

Teoría del saltamontes me ha impactado porque enciende en nosotros la imperiosa necesidad de pensar, de opinar, de ilusionarnos, de vivir. En una factoría ballenera cerrada, Marcelina queda casi abandonada a su suerte. Su vida consiste en ver pasar los días sin otro entretenimiento que el paisaje circundante. Un extrabajador va a verla al cabo de un año y le lleva algo para aliviar su soledad, una televisión; aparato al que se enfrentará por primera vez en su vida.

La niña vuelve retrata el más típico machismo en la relación que mantienen Claudia y Jaime; se intuyen malos tratos, de palabra, obra y omisión. Desgraciadamente aún hay mujeres dispuestas no sólo a mantener (en el sentido más peyorativo) a sus parejas sino también a tolerarles desplantes, órdenes y humillaciones, y, afortunadamente, estas situaciones empiezan a cambiar.

Suite para una sola voz. Es el azar que, una vez más, se ceba en dos mujeres; ambas anhelan que una misma situación acabe pronto, Antonia, para no pensar en la vida desgraciada que le ha tocado en suerte, Rosita para retomar los buenos momentos. El destino le ha traído un tiempo muerto en un momento en el que estaba preparada para jugar un buen partido… En una de las dos hay un resquicio de esperanza.

Razones para marcharse. De nuevo los malos tratos encubiertos, la degradación, la falta de respeto a uno mismo, el llenar una vida vacía con agujeros causantes de que la caída sea constante. Si no podemos poner parches a un agujero, no debemos tomar la vida como un juego en el que se permiten trampas una y otra vez. Nos quedamos solos.

No lo hagas. Este cuento representa la ironía del ser humano. Miguel se preocupa por dejar de fumar, tiene que hacerlo. También tiene que perder peso. Estas dos circunstancias, que debe abandonar, son las causantes de su deterioro físico… Miguel tiene otras dos circunstancias causantes de su deterioro psíquico: su familia y él mismo. No ha sabido mantener a la primera porque no se ha valorado; es débil, pusilánime, cobarde, por eso intenta comprar lo que no puede obtener, el respeto de su hija y el de una adolescente que podría ser su hija.

Ahora mismo estamos siempre vivos. La monotonía de Clara, viuda que no sabe qué hacer con su vida, la lleva a imaginar otras vidas leyendo de forma compulsiva. La monotonía de Andrés, librero resentido, hace que estalle en el momento menos oportuno. Esta explosión, fuera de lugar, le traerá nefastas consecuencias y afectará a Clara en otro estallido de rebelión contra ella misma.

Te espero dentro. Después de aguantar una vida familiar en la que rondaba el temor a la violencia, el miedo al castigo, la opresión de la soledad, dos hermanos deciden liberarse. Hasta aquí bien, pero mi lectura sigue siendo fatídica porque entiendo que se ven obligados a liberarse.

Tras el análisis de los cuentos llego a una conclusión. Es verdad que el hilo conductor es el fracaso de la vida del ser humano; es cierto que todos los personajes tocan fondo en un momento de sus vidas, pero también lo es que las mujeres se presentan más débiles, más propensas a hundirse, hechas con trazos tan sutiles que, a la menor ocasión, se pueden borrar. Marcela ha aprendido a cerrar los ojos. Sonia se escuda en la mentira. La niña superviviente de Nagasaki no ha podido olvidar su pasado a pesar del éxito. Es cierto que Pablo correrá la misma suerte que Elena (¿porque son gemelos?) Marcela es la única de la factoría ballenera incapaz de salir de la nada. Claudia es víctima de malos tratos. Antonia es víctima de su marido y Rosita del destino. Marta no se respeta como mujer, no lo hace como persona. Natasha es víctima de todos y a nadie le importa. Clara no es nadie sin su marido. Y Ana no supo liberarse de la tortura de su vida.


Llamada de atención, pues, a todas las mujeres en particular. Debemos leer, debemos escucharnos a nosotras mismas y poner solución en cuanto se encienda la luz de alarma. Siempre hay otra salida que nos hará sentir mejor.

2 comentarios:

  1. Una selección de cuentos muy interesante. Realmente se echan de menos historias de este tipo, cortas y preocupadas por la figura del perdedor. Aunque en muchos casos la perdedora tenga esta posición por culpa de las trampas que le ha impuesto una sociedad machista.
    Muy buena recomendación. Lo leeremos.
    Alberto

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