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martes, 19 de agosto de 2014

LA MUJER LOCA

Realmente la vida es un cúmulo de casualidades, puede que sean causalidades y entonces nos introducimos en la espiral de que no hay nada nuevo inventado sino que cada momento es sucesión del anterior, cada situación un continuo, cada pensamiento un déjà vu. Y si seguimos trazando estos círculos llegamos al gran planteamiento, ser o no ser, abordado en otro apartado, y que aquí retoma Juan José Millás. ¿Qué es la realidad? ¿el mundo que nos rodea o el universo novelado?

Esta es la sensación que me ha dejado La mujer loca, novela con la que, yo al menos, he recuperado al primer Millás. He vuelto a intuir estar ante un genio que además, o por eso, tiene un sentido del humor con el que se ríe de todo, incluso de él mismo y, sin embargo toma la vida con absoluta seriedad.

La mujer loca es una novela sobre la concepción de la novela. Una “metanovela” de estructura no lineal en la que el narrador no omnisciente Millás cuenta lo que le va contando a su vez el protagonista Millás, quien demuestra constantemente ser capaz de hacer dos cosas a la vez (pero, ¿los hombres no estaban incapacitados para eso?).

Millás, personaje, habla con su psicoterapeuta octogenaria mientras se desdobla en su otro Millás, al que siente como si se tratara de su gemelo o de él mismo, ya que a veces no lo diferencia de su otro yo. En este proceso discurre sobre la creación de esta novela, y de paso reflexiona junto a la pescadera en paro, Julia, sobre las condiciones laborales, la fidelidad, las relaciones familiares, los problemas de la escritura, las funciones de la gramática, los bloqueos de la mente (o desbloqueos)…, todo envuelto en el típico humor del autor, salpicado de sutiles toques de amargura. Si al lector le cuesta a veces diferenciar lo real de lo inventado, dónde empieza uno y dónde lo otro y qué debe tener en cuenta, la protagonista Julia, en su locura, va desgranando las verdades de la vida, y el protagonista Millás, en su otredad, llega a entenderse un poco mejor.

Pero este proceso Millás-Julia se desdobla en otro, Millás-Emérita, el cual aprovecha para abordar la eutanasia, el suicidio, el asesinato. Estas situaciones reales se abren a su vez a otras latentes en la imaginación.

Asimismo, la novela de forma intermitente se desdobla en una vía real extraída “Del diario de la vejez de Millás”, enfoque humorístico con el que el autor contempla las obsesiones propias de este periodo.


Pues la dualidad no termina ahí; en los dos últimos capítulos, el personaje-escritor se despide en un futuro hipotético de los que han conformado la novela, seres que no existen, que han poblado un desdoblamiento de la realidad.

4 comentarios:

  1. Bueno, éste sí que no me lo pierdo.
    Enhorabuena por el genial artículo!! El libro tiene pinta de ser tan interesante en las formas como en el contenido.
    Recomendación apuntada ;)

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  2. Me alegro de que te guste. El libro se lee con absoluta facilidad, la sonrisa aparece constantemente mientras aprendemos o recordamos conceptos de morfología. Si no has leído nada de Millás te recomiendo, además "La soledad era eso" o "El desorden de tu nombre". Me gusta este autor porque es ameno, profundo y tiene un gran conocimiento de la mujer; en casi todas sus novelas la protagonista aparece un tanto desquiciada o neurótica, esto en un principio parece rasgo humorístico, pero en realidad es más profundo, es un querer introducirse en la mente de la mujer para entenderla y, por supuesto, tratarla con un respeto y, yo diría que admiración, absolutos. Un saludo, y, sigue leyendo.

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  3. Muchas gracias por esta recomendación. Me lo he pasado muy bien durante su lectura, a pesar de cierto regusto amargo que se esconde tras el humor. La trama gramatical me parece una genialidad propia de un Millás en plenitud de facultades
    Y ya que hablas de casualidades, de nuevo nos encontramos con Mme. Bovary.
    Espero que continúes con recomendaciones de este nivel. ¡Gracias de nuevo!

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    1. "...hay suicidios reales de los que nadie habla y el de Emma Bovary, siendo imaginario,lleva ocupando miles de páginas desde que sucediera. La ficción, a la larga, aguanta más que la realidad. En el corto plazo, en cambio, se impone la realidad." ("La mujer loca"- Millás -)
      Pues sí! Millás alude a Emma Bovary, ¿casualidad? Personalmente creo que los grandes se citan o se hacen guiños para que los lectores no nos olvidemos de ninguno.
      Por cierto, ambas protagonistas tienen algo en común, ninguna está loca sino que la vida que les ronda por su imaginación tiene más sentido para ellas que la real.
      Gracias por leer!

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